Alfredo José Delgado Bravo
Nació en Monsefú, Chiclayo, Perú en el año 1924, Delgado Bravo es un poeta, ensayista, dramaturgo y crítico literario, pero, sobre todo educador, no sólo en las aulas escolares o universitarias, sino, a través de su obra literaria, intelectual y de su propia vida, que transmiten la vinculación del ser humano con la tierra, con la libertad y la justicia en el mundo, es decir, la equidad tan buscada y valorada actualmente.
Su obra literaria, la poética (la más fecunda), además de la de los diferentes géneros cultivados (poesía, ensayo, cuento, teatro) por el escritor, ha influido en la literatura lambayecana, de tal manera, que es materia de estudio y análisis en la educación secundaria y superior, sirviendo incluso como tema de tesis para optar el título de Licenciados en la Educación de profesionales del departamento.
Gracias a su don de gente y gran maestro, fue reconocido como un personaje ejemplar, orientador de juventudes y generaciones, motivo por el que diferentes instituciones y entidades culturales, educacionales, municipales y otras le rinden homenaje en vida.
Muchas promociones estudiantiles llevan su nombre, Así mismo, en los últimos años, además de innumerables homenajes que ha recibido, como reconocimiento a su fecunda labor literaria y aporte cultural, otras instituciones de renombre vienen llevando a cabo certámenes literarios, con participación de las nuevas generaciones, los que llevaron su nombre. Siendo los más recientes, en el 2005, Primer Concurso Escolar Departamental de Composición en Prosa y Verso organizado por Colegio Pre Universitario ADEU y en este año 2007, los Juegos Florales de la Universidad Particular Señor de Sipán.
Es conocido entre los representantes de las letras peruanas como de la Generación Cincuenta, junto a Washington Delgado, Alberto Escobar y otros. Estudioso de la poesía de César Vallejo Mendoza, con un libro de ensayo publicado y presentado por el INC de Lima - “Los Móviles Existenciales de Trilce”, estudioso también de la poesía de JELYL - José Eufemio Lora y Lora, y de la obra literaria de José María Eguren, igualmente con obras analíticas inéditas pero difundidas en el departamento de Lambayeque a través de los publicaciones periodísticas y múltiples conferencias.
A lo largo de su vida logró desempeñar diversas funciones públicas, como la de regidor de Chiclayo y Monsefú, así como de Director del INC de Chiclayo y de la Sub Dirección de Educación de José Abelardo Quiñónez de la misma localidad, así como Ex-presidente de la Casa Nacional del Poeta de Chiclayo.
Varias veces laureado y homenajeado, algunos de los galardones son: Botón de Oro (1958) en Juegos Florales de la Escuela Normal Sagrado Corazón de Jesús; Botón de Diamante (1959) en concurso del Centro Social y Progresista Monsefú; Insignia de Oro Sanjosefina en los Juegos Florales Primer Centenario Sanjosefino (1959); Ganador en II Juegos Florales Círculo Departamental de Empleados (1980).
Su labor pedagógica y literaria le ha merecido y merecen una serie de reconocimientos, diplomas y medallas, como el ser nombrado Profesor Honorario de la Universidad Señor de Sipán..
Su ciudad natal Monsefú, lo ha distinguido en dos oportunidades con el premio FEXTICUM-Feria de Exposiciones Típico Culturales de Monsefú, que por Fiestas Patrias se lleva a cabo en dicha ciudad, año a año y lo ha declarado Hijo predilecto. Universidades de Chiclayo, tanto la nacional como privadas, en franca distinción por la alta valía de su labor e importante aporte a las letras lambayecanas y peruanas, en emotivas ceremonias, lo han declarado Profesor Honorario.
La vida de Alfredo José Delgado Bravo no sólo ha estado dedicada a la creación literaria y docencia escolar y universitaria, sino también, como ya hemos visto, a la administración y al quehacer municipal, siempre en el área de lo cultural, en bien de las ciudades de Chiclayo y Monsefú o Cosmonsefú, como él cariñosamente denomina al pueblo donde nació y por ello su gente canta con orgullo los himnos que para estas dos hermosas y heroicas ciudades, Alfredo José ha compuesto.
Según el propio escritor los motivos de su producción lírica han sido: su pueblo, la fe en Dios, la libertad, y sobre todo un sentido de dar a todos lo que uno cree ser: Una manera de admirar y enriquecer el mundo, pues para él la poesía es una exaltación de lo humano. En estos últimos años y como siempre su vida sigue ligada al quehacer intelectual y literario de nuestro departamento. Su lirismo lleno de mensaje y belleza es el mejor testimonio de la calidad literaria de poeta, para quién la poesía es “su primer y último amor”.
Hasta hace poco ligado al quehacer cultural, literario y social de Lambayeque, convencido de que los cambios sociales y culturales no sólo toman tiempo, sino, como él afirma, “Nacen del pueblo, de lo más pequeño de la estructura social y van a lo universal”... seguro por eso su obra nos permite descubrir a su querido “Cosmonsefú”. . .
Alfredo José Delgado Bravo, fue un convencido de que la autenticidad de su vida, es la mejor contribución a su familia y a la sociedad. “Si no fuera como soy, un convencido del valor del amor a la tierra que me vio nacer, a Dios, a la familia, a la justicia social ya la libertad, nada de lo hecho o logrado por mi, hubiera sido posible”. El consideró que este mundo libre y justo al que aspira y promueve, no podrá lograrse sin una decidida participación cívica, por lo que aúna a su compromiso intelectual, su compromiso ciudadano, llegando por ello, a ser un consecuente militante de una organización política.
Obras editadas por Alfredo José Delgado Bravo:
1. “Testigos de Cargo” (Poesía)
2. “Sonetario” (Poesía)
3. “Intimo Ser” (Poesía)
4. “La Casa Ruana” (Poesía)
5. “Las Horas Naturales” (Poesía)
6. “Historia Intima de la Tierra y el Mar” (Poesía)
7. “Para todos los mundos” (Poesía)
8. “Los Móviles Existenciales de Trilce” (Ensayo )
He aquí una de sus poesías y su Himno de Chiclayo:
Loa del Panadero
Llegaba puntualmente con la tarde
para encenderle el corazón al horno,
con la leña partida de sus brazos
y el fósforo tenaz de su mirada.
Era madrugador de nacimiento:
vino al mundo anunciado por los gallos.
Su estatura crecía con la aurora
como el calor del horno con el fuego.
A los quince años conoció mujer.
A los dieciocho lo llevó el ejército.
Salió de allí con ganas de hornear
a todos los gendarmes que encontraba.
Sus huesos eran flor de harina sólida.
Su sangre levadura bien batida.
Cuando hablaba de amores o política
bizcochuelos verbales le salían.
Al horno conocía como a su alma.
Los dos eran fogosos y porfiados.
Pero por dentro bien sabían ambos
dar buen sabor a la amistad y al pan.
Cuando amasaba se ponía en trance
de quien hace el amor a una doncella:
suspiraba, rezaba, tarareaba
dando a la masa formas de mujer.
El horno respondía a sus empeños:
jamás lo traicionó quemando panes.
Fue cabal en el peso y la medida.
Nunca se equivocó en agua o sal.
Pero el fuego le fue minando el alma.
A través de los poros ganó el cuerpo.
Corrió como mercurio por las venas
hasta encenderle todo el corazón.
Y una mañana, sin que el sol lo viera,
madrugador de nacimiento y muerte,
se fue del mundo para hornear estrellas
en las panaderías de las nubes.
Sus cenizas dan nombre a este canto.
Himno de Chiclayo
CORO
Nuestra heroica ciudad de Chiclayo
Hija ilustre del Lago Naylamp
Vive alerta de pie como un rayo
Siempre al lado de la Libertad
ESTROFAS
Desde el aire Quiñónez Gonzáles
Le confiere el perfil de la luz
Por las olas de Elías Aguirre
Le conecta con todo el Perú
Y José Leonardo Ortiz clama
Con su verbo potente y viril
Es Chiclayo piloto del norte
Y el futuro de nuestro país
Es Chiclayo piloto del norte
Y el futuro de nuestro país
HIMNO A CHICLAYO ( COLEGIO MANUEL PARDO)



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